Para lavar guantes de portero, retira primero el barro suelto, aclara la palma con agua templada y trabaja la suciedad con los dedos, sin cepillos duros. Después elimina el exceso de agua con suavidad y deja secar los guantes al aire, separados y lejos del sol directo. Antes de usar jabón o un limpiador, consulta las instrucciones del fabricante de tu par.
Cómo lavar guantes de portero después de jugar
- Sácalos de la bolsa. Si hay césped o tierra adherida, retírala con los dedos mientras humedeces la palma. No rasques el látex con las uñas.
- Aclara con agua templada. Frota con suavidad la palma y la zona de los dedos. Deja que el agua elimine la suciedad, sin usar estropajo ni cepillo.
- Limpia también el interior cuando esté sudado. Permite que entre algo de agua y presiónalo suavemente para expulsarla. Evita tirar fuerte de las costuras.
- Repite el aclarado si hace falta. No retuerzas los guantes como una prenda de ropa ni los metas en el centrifugado.
- Déjalos secar. Colócalos separados en un lugar ventilado y comprueba que el interior esté seco antes de guardarlos.
Reusch recomienda agua templada después de jugar, evita la lavadora y los detergentes agresivos, y aconseja secar lentamente al aire. uhlsport también propone lavado manual y señala que puede usarse un poco de jabón en sus guantes. Por tanto, no hay que aplicar un producto doméstico cualquiera a todas las palmas: sigue la etiqueta y, si corresponde, usa un limpiador compatible.
Cómo lavar guantes de portero nuevos
Algunos fabricantes recomiendan un primer aclarado para retirar residuos de fabricación del látex. Reusch y uhlsport lo incluyen entre sus indicaciones. Hazlo con suavidad antes del primer uso si la etiqueta de tu modelo lo indica, déjalos secar y consulta la recomendación específica sobre humedecer la palma antes de jugar. No hace falta frotar con fuerza un guante nuevo.
Secado y guardado: los dos pasos que se olvidan
El radiador, la secadora y el sol directo no son atajos aconsejables: el calor y la luz pueden deteriorar el látex. Deja circular el aire alrededor de cada guante. Cuando estén secos, guárdalos en un lugar fresco y sin presionar una palma contra la otra. Si la bolsa incluye separador, utilízalo; así reduces el riesgo de que dos palmas adherentes se peguen.
| Situación | Respuesta |
|---|---|
| Palma con polvo o barro | Aclarar y retirar la suciedad con los dedos, sin abrasivos. |
| Guante mojado por dentro | Ventilar hasta que se seque también el forro, no solo la palma. |
| Palma ya erosionada | El lavado elimina suciedad, pero no repone el látex perdido. |
| Dos palmas que se pegan al guardar | Separarlas según las indicaciones de la marca y evitar presión directa. |
Si el agarre ya no es el mismo
Comprueba primero si hay tierra sobre la palma y límpiala como indica el fabricante. Si falta material en las zonas de contacto, lavarlo no lo recuperará. La durabilidad depende del uso y del tipo de látex; si estás comparando otro par, la guía para elegir guantes de portero separa agarre, resistencia y corte. Revisa también la talla, porque una palma que se mueve dentro no se arregla con agua.