Cómo lavar y cuidar los guantes de portero: guía completa

Para lavar guantes de portero, retira primero el barro suelto, aclara la palma con agua templada y trabaja la suciedad con los dedos, sin cepillos duros. Después elimina el exceso de agua con suavidad y deja secar los guantes al aire, separados y lejos del sol directo. Antes de usar jabón o un limpiador, consulta las instrucciones del fabricante de tu par.

Cómo lavar guantes de portero después de jugar

  1. Sácalos de la bolsa. Si hay césped o tierra adherida, retírala con los dedos mientras humedeces la palma. No rasques el látex con las uñas.
  2. Aclara con agua templada. Frota con suavidad la palma y la zona de los dedos. Deja que el agua elimine la suciedad, sin usar estropajo ni cepillo.
  3. Limpia también el interior cuando esté sudado. Permite que entre algo de agua y presiónalo suavemente para expulsarla. Evita tirar fuerte de las costuras.
  4. Repite el aclarado si hace falta. No retuerzas los guantes como una prenda de ropa ni los metas en el centrifugado.
  5. Déjalos secar. Colócalos separados en un lugar ventilado y comprueba que el interior esté seco antes de guardarlos.

Reusch recomienda agua templada después de jugar, evita la lavadora y los detergentes agresivos, y aconseja secar lentamente al aire. uhlsport también propone lavado manual y señala que puede usarse un poco de jabón en sus guantes. Por tanto, no hay que aplicar un producto doméstico cualquiera a todas las palmas: sigue la etiqueta y, si corresponde, usa un limpiador compatible.

Cómo lavar guantes de portero nuevos

Algunos fabricantes recomiendan un primer aclarado para retirar residuos de fabricación del látex. Reusch y uhlsport lo incluyen entre sus indicaciones. Hazlo con suavidad antes del primer uso si la etiqueta de tu modelo lo indica, déjalos secar y consulta la recomendación específica sobre humedecer la palma antes de jugar. No hace falta frotar con fuerza un guante nuevo.

Secado y guardado: los dos pasos que se olvidan

El radiador, la secadora y el sol directo no son atajos aconsejables: el calor y la luz pueden deteriorar el látex. Deja circular el aire alrededor de cada guante. Cuando estén secos, guárdalos en un lugar fresco y sin presionar una palma contra la otra. Si la bolsa incluye separador, utilízalo; así reduces el riesgo de que dos palmas adherentes se peguen.

SituaciónRespuesta
Palma con polvo o barroAclarar y retirar la suciedad con los dedos, sin abrasivos.
Guante mojado por dentroVentilar hasta que se seque también el forro, no solo la palma.
Palma ya erosionadaEl lavado elimina suciedad, pero no repone el látex perdido.
Dos palmas que se pegan al guardarSepararlas según las indicaciones de la marca y evitar presión directa.

Si el agarre ya no es el mismo

Comprueba primero si hay tierra sobre la palma y límpiala como indica el fabricante. Si falta material en las zonas de contacto, lavarlo no lo recuperará. La durabilidad depende del uso y del tipo de látex; si estás comparando otro par, la guía para elegir guantes de portero separa agarre, resistencia y corte. Revisa también la talla, porque una palma que se mueve dentro no se arregla con agua.

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