Cómo guardar las botas después de entrenar: guía para que duren más

Si te preguntas cómo guardar las botas después de entrenar, usa la bolsa solo para el trayecto a casa. En cuanto llegues, sácalas, retira la suciedad visible y deja que el interior se ventile. No las metas en un armario o una caja hasta que estén secas, especialmente si has jugado bajo la lluvia.

Cómo guardar las botas después de entrenar: del campo a casa

MomentoAcción útilEvita
Al salir del campoSacudir el barro suelto y separar las botas de la ropa limpia.Dejarlas aplastadas bajo el resto del equipo.
Al llegar a casaSacarlas de la bolsa, aflojar los cordones y comprobar si la plantilla está húmeda.Olvidarlas en la mochila hasta el próximo partido.
Durante el secadoDejarlas abiertas en una zona ventilada y a temperatura ambiente.Radiador, secador, secadora o sol directo intenso.
Una vez secasGuardar cada par en un lugar limpio y seco, sin peso encima.Cerrar una caja o bolsa si aún hay humedad interior.

Si la suela está llena de barro o granulado, consulta la guía de cómo limpiar botas de fútbol. Aquí el objetivo es decidir cuándo y dónde guardarlas, no repetir una limpieza completa cada vez.

Si están empapadas

Quita primero el exceso de agua del exterior con un paño. Afloja los cordones. Si las plantillas se pueden extraer sin forzarlas, sácalas para que se sequen por separado. Puedes introducir papel absorbente sin apretarlo para recoger parte de la humedad del interior; cámbialo si se empapa. Después, deja circular el aire y comprueba la zona de la puntera antes de volver a guardarlas.

La guía de cuidado de botas de Nike recomienda secarlas al aire y rellenarlas ligeramente con papel durante el secado. También advierte contra el lavado a máquina y la secadora. El tiempo que necesitan dependerá de cuánto se hayan mojado y del material; no hay una cifra fija de horas que garantice que estén secas por dentro.

Dónde guardar las botas después de entrenar

Para transportarlas: una bolsa separada ayuda a no manchar la ropa. Al llegar a casa, ábrela y saca las botas. Una bolsa cerrada no es un lugar de secado.

Entre entrenamientos: una estantería o un zapatero ventilado es práctico si el par ya está limpio y seco. Mantén las botas lejos de una fuente de calor y evita poner objetos pesados encima que deformen el talón o la parte superior.

Durante varias semanas: limpia el par, deja secar también las plantillas y guarda todo en un espacio seco. La caja original puede servir, pero solo después de comprobar que no queda humedad. Si el modelo es de piel o tiene un tejido especial, revisa antes sus instrucciones de cuidado.

Antes del próximo entrenamiento

Toca la plantilla y la puntera interior, no solo la superficie externa. Si siguen húmedas, deja el par ventilando. Al preparar la mochila de fútbol, coloca las botas aparte de la ropa seca. Una rutina breve al llegar a casa evita tener que resolver unas botas mojadas justo antes de jugar.

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