Cómo inflar correctamente un balón de fútbol: presión y pasos a seguir

Para inflar un balón de fútbol, necesitas una bomba con aguja en buen estado y, si es posible, un manómetro. Busca primero el rango de presión impreso en la pelota: no existe una cifra única que sirva para todos los balones. Introduce la aguja recta, bombea poco a poco y detente dentro del intervalo indicado.

Cómo inflar un balón de fútbol paso a paso

  1. Lee la presión recomendada. Suele figurar cerca de la válvula o en la ficha del producto. Comprueba si está expresada en bar o PSI y ajusta el manómetro a esa unidad.
  2. Revisa aguja y válvula. No uses una aguja doblada. Cuando el fabricante lo indique, aplica su lubricante específico para válvulas; no añadas productos domésticos al azar.
  3. Coloca la pelota y entra recto. En un balón desinflado, estira la cubierta suavemente y evita que la cámara quede plegada contra la válvula. Inserta la aguja sin forzarla ni moverla de lado.
  4. Infla de forma gradual. Haz pausas para que la pelota recupere su forma. Consulta el manómetro y deja de bombear al alcanzar un valor dentro del rango marcado.
  5. Extrae la aguja en línea recta. Comprueba después que no se oye una fuga por la válvula y que la pelota conserva una forma uniforme.

La guía de inflado de SELECT también recomienda comprobar la presión con manómetro y seguir la indicación de la propia pelota. Para un balón concreto, prioriza siempre las instrucciones de su fabricante.

Qué presión usar al inflar un balón de fútbol

La Regla 2 de IFAB establece para el balón reglamentario de fútbol una presión de 0,6 a 1,1 atmósferas al nivel del mar. Ese intervalo legal no sustituye el rango recomendado para tu modelo. Además, puede haber especificaciones distintas para fútbol infantil, sala o playa. Cuando el balón tenga una indicación más concreta, úsala en lugar de inflarlo al máximo permitido por la regla.

Pérdida de aire o deformación

Ante una bajada de presión poco después del inflado, revisa primero que la aguja haya salido sin dañar la válvula y vuelve a medir tras un rato. Una pérdida repetida puede indicar un problema en válvula o cámara; añadir más aire no lo resuelve. Un bulto o una costura abierta son motivos para dejar de usarlo en el juego y valorar su sustitución.

Antes de comparar el bote de dos pelotas, comprueba que ambas estén dentro de su rango de presión. La dureza al tacto por sí sola es una referencia imprecisa. Para elegir la talla y el uso adecuados, consulta también cómo elegir un balón de fútbol.

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